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¿Hay alguna diferencia entre estar enamorado y amar?

Lo más difícil de entender en el amor es la naturaleza de los sentimientos. ¿Cómo saber si estás enamorado y si eres correspondido? Es solo cuestión de tiempo y compatibilidad, ciertamente.

Pero si la frontera residiera en estos dos términos: amar y estar enamorado. ¿Hay realmente alguna diferencia? Deja que el corazón responda a esta romántica pregunta.

El estado del amor, preludio de la relación

Muy a menudo, al principio de una relación decimos que estamos enamorados. ¿Por qué? Porque nos enamoramos de la otra persona, pero también de la imagen que la otra persona nos da de nosotros mismos. Es una posición narcisista y egoísta, en la que la otra persona ocupa nuestros pensamientos y el resto del mundo no nos importa. El enamoramiento es irracional, un rapto de la razón sobre la cual no tenemos control. Podemos incluso enamorarnos de forma unidireccional sin que la otra persona perciba nuestro amor. 

Cuando estás en pareja, la naturaleza de la relación se embellece, se sublima porque los tropiezos o la nota falsa no tienen cabida, ni voz, ni voto. Estar enamorado es ser optimista y oscilar entre la euforia y la adicción. El efecto de una droga dulce que literalmente te hace adicto. ¡Nuestra pareja es perfecta! La más mínima de sus acciones nos emociona, por no hablar de las palabras que bebemos sin freno. Estar enamorado es existir fuera de uno mismo para ser uno con el otro, fusionarse sin moderación.

Pero el enemigo merodea silencioso y familiar. Lo llamaremos tiempo. No es tonto y abre los ojos de hasta los más ingenuos, obligándoles a contemplar la realidad con los pies en el suelo y los ojos clavados en ese otro, en nosotros y en nuestras expectativas.

Así que, ¿estar enamorado es un señuelo desde el principio?

El amor, la sinfonía de la pareja

Si estar enamorado significa vivir con la cabeza en la luna, ¿qué hay de amar? El amor se cultiva y requiere de atención y esfuerzo diario. La diferencia entre amar y estar enamorado radica en verdaderamente conocer al otro y a uno mismo como consecuencia.

Una vez consumada la pasión, la pareja se aventura en el camino del amor. Todo un reto que hay que asumir.

Amar plenamente sin estar a medias, sin trampas, sin querer cambiar ni reparar nada… Amar es aceptar a la otra persona en su totalidad, con sus cualidades y defectos, fortalezas y debilidades, risas y lágrimas, alegrías y penas. Es dejarlos libres y tener confianza en ellos. Amar es la continuidad del estado de amor, se conjuga con la vida cotidiana y la razón. Es tomar la decisión de elegirse a sí mismo cada mañana para dominar mejor la intensidad y la profundidad de los sentimientos.

Pero cuidado, amar no es la antesala de la pasión, también se trata de alimentar su relación con la espontaneidad y la despreocupación. Amar es atravesar el espacio y el tiempo siempre que se respete y se preserve. 

El estado del enamoramiento tiene un final, pero este suele anunciar el comienzo de una relación constructiva llena de promesas y felicidad.

El amor dura tres años 

Así se llama un libro de Frédéric Beigbeder. Según él, el enamoramiento dura tres años. ¿Por qué este tiempo? Según las leyes de la biología, la atracción química generada por el cerebro en el momento del encuentro disminuye al cabo de este periodo. ¿Es esto inevitable? A pesar del descenso de la excitación amorosa al principio, podemos mantener viva la llama gracias a la oxitocina, la hormona del apego y el amor. Tiene la capacidad de transformar la pasión en amor verdadero. La oxitocina es exclusiva y nos empuja a preferir una pareja dedicada.

¿Cómo se segrega? La oxitocina se produce durante la intimidad, las cenas de enamorados o las caricias. Después de tres años, esta nueva etapa decisiva marca la oportunidad de explorar y reinventar la pareja en torno a sus deseos, valores y proyectos comunes.

Enamorarse y amar son dos cosas diferentes.

El amor verdadero va de la mano del verbo amar. Es un amor realista donde la idealización del otro se desvanece en favor de la aceptación y donde el tiempo es un amigo. 

"Amar a una persona es aceptar envejecer con ella". - Albert Camus.

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